En Guatemala hay
muchas personas con mucho talento para ilustración, creativos que intentan destacar en este
campo, pero se han topado al igual que
nosotros con que no es un campo bien remunerado en la mayoría de los
casos. De todas maneras ilustrar es un
placer, una terapia que permite soñar e
imaginar con cada trazo, un mundo
personal en el que no importa el resultado sino la diversión que trae cada dibujo. Así que en vez de hacer guerra por ver quien
dibuja mejor para conseguir clientes ¿por qué mejor no nos divertimos con cada
dibujo?
